Fibra De Carbono
La obesidad puede ser combatida con una alimentación rica en fibra. Posiblemente, el cambio en los hábitos alimenticios ha originado un aumento paulatino en la incidencia de apendicitis porque el tiempo de tránsito es más largo con las nuevas costumbres y favorece la absorción de agua, quedando una masa fecal dura que puede obstruir el apéndice. Parece ser que la fibra tiene cierto carácter laxante y consecuentemente disminuye la presión en el colon. Entonces, el hígado debe convertir más cantidad de colesterol en sales biliares, reduciendo así el nivel de colesterol circulante. El aumento de la absorción calórica implica la probable aparición de obesidad y, posteriormente, de cardiopatía isquémica.
COLESTEROL Una de las formas para combatir las dislipemias es aumentar la excreción de colesterol cuando se ingiere una dieta rica en fibra.
Así se aumenta la secreción de dehidronorcoleno y metil-colantreno, entre otros ácidos biliares, y que a mayor tiempo de contacto con la pared intestinal, aumentará la probabilidad de desarrollar cáncer de colon. La disminución en la excreción de colesterol, hace que este aumente en plasma y se convierta en un factor de riesgo para la formación de colelitiasis y de cardiopatía isquémica.Como la dieta es escasa en fibra, los lactobacilos y demás saprofitos son sustituidos por otras bacterias que son nocivas para la salud cuando intervienen degradando a los ácidos biliares en derivados carcinógenos.
Aumento de la presión intraabdominal, que favorece la formación de hernia de hiato y hemorroides. Por tanto, la alimentación debe ser la adecuada desde la infancia.Por último, se procede a eliminar los correspondientes residuos.
La fibra dificulta la absorción de Zn, Fe, Ca, Cu, Mg, Si y vitamina B12. La fibra aumenta el volumen de los excrementos ( 1 gr de fibra aumenta 20 veces el volumen fecal), con lo que estimula la acción muscular del intestino. Sin embargo, el estreñimiento tiene un enemigo poderoso cuando la alimentación es rica en fibra. Aumento de la cantidad y actividad de carcinógenos fecales, que suponen un factor de riesgo para la formación de pólipos y cáncer intestinal y estreñimiento. A continuación se reflejan varias tablas con los contenidos en fibra de los distintos alimentos que son de consumo habitual. Estos procesos incluyen a la digestión de los alimentos, en la que éstos son desintegrados, liberándose las diversas sustancias que contienen (sustancias nutritivas), que posteriormente son absorbidas y transportadas a las distintas células, donde serán utilizadas. Aumento de la presión intraluminal, pudiendo originar apendicitis y diverticulosis intestinal. Los divertículos aparecen por la alteración de la pared colónica, con un acortamiento progresivo de la fibra muscular y por alteraciones motoras. También se considera que 20 gr de fibra dietética es la ingesta diaria ideal, que se corresponden con 6 gr de fibra bruta. Entre sus componentes, las legumbres, las frutas y las verduras deben estar siempre presentes. El resultado es que aparece antes el reflejo de saciedad. La fibra dificulta la absorción de nutrientes por el intestino delgado. La dieta pobre o escasa en fibra puede desencadenar diversos trastornos orgánicos, los cuales, pueden implicar, en algunos casos, patologías graves. Los excrementos duros y secos comprimen las venas del intestino, impidiendo el retorno sanguíneo y originando las incómodas hemorroides. La fibra aporta hidratos de carbono complejos y elementos que retardan la absorción de nutrientes, disminuyendo los niveles plasmáticos de glucosa, triglicéridos y colesterol total y aumentando los niveles de HDL-colesterol. Como se necesita más tiempo de masticación, se segregan mayor cantidad de saliva y de jugos gástricos, lo que contribuye al aumento del volumen de la fibra. De esta manera, está asegurada la evacuación regular del contenido fecal del colon. La fibra puede eliminar el estreñimiento que inexorablemente acompaña a las dietas hipocalóricas. Esta última aumenta el bolo fecal y, por tanto, tiene lugar el reflejo defecatorio. Si el tiempo de tránsito es normal, la fibra no influye en el mismo. Se produce cuando la fibra dificulta la digestión y absorción de proteínas.